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    Un joven jinete hispano supera retos para convertirse en una promesa de la hípica

    07 de septiembre de 2011

    San Diego (California), 7 sep (EFE).- A sus 18 años, el jinete de origen mexicano Eswan Flores se ha convertido en el más joven en participar en el circuito profesional de Del Mar, en San Diego, con lo que ha iniciado su carrera en el competitivo mundo de la hípica.

    Hace 11 años su familia emigró desde México, luego de que su padre encontrara un trabajo como cuidador de caballos en el circuito hípico de Santa Anita, en el sur de California.

    Con menos de un año de experiencia en el circuito, Flores cuenta ya con un agente, Derek Lawson, quien dijo que el potencial del joven comenzó a reconocerse debido a sus habilidades naturales.

    La primera victoria la obtuvo el pasado 4 de julio, en Hollywood Park, uno de los tres hipódromos en los que compite.

    Lawson dijo a Efe que escuchó sobre el talento de Flores a través de otro agente, por lo que fue a verlo en el circuito de un cuarto de milla de Los Alamitos, donde lo reclutó.

    "Se ha enfrentado a numerosos retos, permanecer en la escuela por cierta inestabilidad familiar. Pese a todo, y a algunas dificultades en Del Mar, está mejorando, pero el proceso es lento", dijo.

    "Apenas comienzas tu aprendizaje cuando ganas cinco carreras; él sólo ha ganado una el pasado 4 de julio en Hollywood Park y ha corrido cerca 100 carreras en dos meses, pero sus victorias se darán", añadió.

    El agente destacó la inteligencia de Flores, a quien calificó de un corredor cerebral, el mejor prospecto de su edad en EE.UU., de gran carácter que ha demostrado al sobreponerse a retos como el mantenerse en la escuela pese a crecer en un ambiente familiar difícil desde que tenía 15 años.

    Flores dijo a Efe que llegó a EE.UU. en el 2000 procedente de Tepatitlán, en el estado mexicano de Jalisco, y que uno de sus tíos lo llevó al circuito de Victorville, en California, donde comenzó a aprender sobre caballos y lo que se necesita para correrlos.

    "Fui escalando hasta montar a los de cuarto de milla; ahora monto caballos pura sangre; la diferencia es el tiempo, con los pura sangre tienes que aprender a esperar, a relajarte antes de tirar al caballo", explicó Flores.

    El jinete, que pesa entre 106 y 110 libras (entre 48 y 50 kilos), y que mide 5,6 pies de estatura (1,70 metros) dijo que su reto es llegar a las "carreras grandes" como el Derby de Kentucky o el "Belmont Stakes".

    Flores consideró como el mayor reto de la profesión la disciplina que el jinete debe mantener no solamente con respecto al peso y la dieta sino en relación con el mundo de las carreras.

    "A veces también con la gente, los dueños y los entrenadores. A veces el público puede andar tomado y puede decir cosas que te pueden afectar. Tienes que tener la disciplina para ignorarlos", señaló el jinete.

    Flores dijo que corre al menos tres millas cada día, además de ingerir "básicamente pura comida que sirva para el cuerpo, sin comer en exceso". Además, se levanta a las 5:30 de la mañana para comenzar a trabajar con los caballos.

    "No se siente lo mismo montar cada caballo; son como la gente, todos tienen sus diferencias. Yo me pongo más nervioso antes de la carrera, pero cuando me subo al caballo es otro mundo, como que me siento en casa. La carrera dura cerca de un minuto, lo normal, o un minuto 20 segundos", explicó.

    El jinete dijo que le gusta establecer conexiones con los caballos, y que es interesante observar cómo reaccionan ante las carreras.

    "Ellos saben cuando corren bien y cuando no le echan ganas. Son como uno, hay días en que uno no se levanta bien y no tienen ganas de hacer nada. Como jinete tienes que darte cuenta de cómo se siente el caballo y trabajar con ello en la carrera. Luego, es interesante ver que algunos caballos se sienten mal si no han corrido con tanto esfuerzo como podrían", dijo Flores.

    Añadió que los otros jinetes hispanos lo han apoyado al compartirle información sobre cómo mejorar y darle consejos sobre lo bueno y sobre cómo evitar lo malo, como en el caso del consumo de drogas en la profesión.

    "No me preocupan los peligros de las carreras. Hay mucha gente aquí supervisándonos para que no pase nada así", finalizó.